Situada al norte de Francia, la ciudad de Lille se caracteriza por ser una importante región industrial y la cuarta más grande ciudad del país.
Una urbe eminentemente industrial, que sin embargo posee un bonito entorno en el centro mismo de la ciudad cuyo nombre es Vieux Lille, lugar donde el turismo se concentra por encontrarse allí las atracciones más importantes que posee.
Caminando sus calles hallaremos el edificio de La Bolsa de fastuosa ornamentación y muy lujoso, que funciona en la actualidad como un mercadillo donde pueden comprarse diversos artículos que desde flores hasta libros.
El Teatro de la Ópera construido a finales del siglo XVIII con una bonita fachada donde se combina ladrillo y piedra, adornado con una importante ornamentación.
Si continuamos nuestro recorrido por Vieux Lille podremos conocer el campanario del Ayuntamiento y la Cámara de Comercio, dos edificios de corte elegante y ornamentados con lujo y esplendor.
El museo de Bellas Artes de la ciudad realiza exposiciones de pintura, tapicería y hasta cerámica, destacándose dentro de sus colecciones los pintores flamencos y obras de Monet y Corot. A disposición del público el museo también posee una pequeña biblioteca muy interesante.
La hermosa iglesia de St. Maurice es un bello ejemplar del estilo gótico que sin lugar a dudas vale la pena visitar.
Entre los monumentos que se destacan puede visitarse la Ciudadela, con forma de estrella, que fuera construida por Vauban, quien la bautizó originalmente con el nombre de “la reina de las ciudadelas” desde donde se tiene una magnífica vista de toda la ciudad.
De su culinaria regional se destacan los mejillones, guisados y sus famosos patés, acompañados por deliciosos vinos locales.
Por otra parte, la ciudadela es hoy uno de los puntos más concurridos los fines de semana por tratarse de un extenso y bonito espacio verde con un embarque que también permite realizar excursiones en barco por el río.
Foto: Citys Guide Blog




