Siendo la segunda ciudad con mayor población de Francia, Marsella posee además, el puerto más importante de Francia y tercero de mayor importancia en Europa, núcleo de un gran centro comercial que se especializa en petroquímica, construcciones navales y también diversidad de industria.
Fundada en el año 600 a.C. por los griegos recién fue parte de Francia en el Renacimiento y como muestra de ello han quedado dos fuertes en el llamado Vieux Port, el de San Nicolás y el de San Juan, levantados como protección y defensa.
La isla del Castillo de If, al sureste de Francia, es una de las más conocidas del lugar, donde Alejandro Dumas recreara su famoso personaje del Conde de Montecristo.
El lugar tuvo diferentes usos en el siglo XVII, como por ejemplo una prisión del estado que tuvo entre sus prisioneros personajes ilustres que dejaron mensajes gravados en las paredes que aún hoy pueden verse.
Visitada por gran cantidad de turistas diariamente existen excursiones en barcos turísticos que llevan a recorrer la isla.
Marsella puede recorrese por medio de excursiones organizadas en barco o también en los autobuses turísticos que brindan un servicio con guía incluido que hace paradas en puntos de interés, además de disfrutar de bonitas vistas de la ciudad.
Una de las paradas obligatorias es en el Puerto Viejo, donde la mayoría de los visitantes gusta de comprar el conocido jabón de Marsella, dar un paseo por el lugar y conocer el Palais Longchamp y sus bellos jardines además de hacer una visita al Museo de Bellas Artes.
Variados edifiios religiosos existen en la ciudad como la basílica de Notre-Dame de la Garde, que comenzó a construirse en 1853, una bella representación de estilo románico-bizantino realizada con materiales traídos desde Italia.
También se destaca la Catedral de Marsella, levantada en la segunda mitad del siglo XIX y la Abadía de San Victor de Marsella uno de los edificios más antiguos de la ciudad construida en el siglo V.
En tanto que dentro de los castillos más importantes se encuentran el Castillo de If, el de Borley y el fuerte Saint Jean.
Barrios encantadores como el de Le Panier con gran cantidad de tiendas que venden artesanías y productos tipicos de la región, siendo el chocolate artesanal el más famoso y demandado de sus productos, que pueden adquirirse en la antigua Chocolatière du Panier especializada en la fabricación de todo tipo de chocolates y de gran prestigio en la ciudad.
La plaza Castellane en el Prado también es un sitio muy frecuentado por los marselleses y los turistas, con gran cantidad de restaurantes, bares y librerías.
Marsella una maravillosa ciudad que ofrece a sus visitantes el encanto y tradiciones de siglos de historia y cultura que se reflejan en un rico patrimonio formado por barrios pintorescos, museos, arquitectura increíble y la hospitalidad de sus habitantes.
Foto 1: Info Jardin
Foto 2: Viajar en Cruceros





