Ubicada a orillas del Loira, la ciudad de Nantes es considerada juntamente con la ciudad de Saint Nazaire como la más grande área metropolitana en el oeste de Francia, situación que también la ha transformado en una de las ciudades de mayor importancia de Francia.
Atravesada por diversos ríos como el Loira, Erdre, Sèvre Nantaise, Cens y Chézine, ya en la época romana era considerada una ciudad importante y con un papel destacado durante el siglo XVII en su faceta comercial.
En la actualidad es una ciudad que posee un amplio desarrollo a nivel industrial, sobre todo por la creación de empresas dedicadas a las conserverías de pescado y alimentación de todo tipo.
Afectada en el siglo XX tanto por la Guerra Civil Española como por la Segunda Guerra Mundial, pudo reponerse a sus desgracias y es hoy una ciudad pujante cuya economía gira fundamentalmente en torno a su actividad portuaria como a su educación a través de las universidades que allí existen.
Gran cantidad de monumentos históricos y edificios representativos de su pasado la hacen sumamente interesante para los turistas que hasta ella llegan. El famoso Castillo Ducal, el Manoir de la Touché, el Pasaje de Pommeraye, la bella Catedral de St, Pierre y la Iglesia Santa Cruz, son claros ejemplos de su rica historia y tradiciones.
Museos fantásticos como el de Jules Verne y el de Dobree complacen los deseos de quienes gustan del arte y la historia ensamblados, como una forma de conocer más a fondo costumbres y tradiciones de un lugar.
Nantes es conocida como la ciudad de los Duques debido a su Castillo Ducal que fuera levantado y adoptado como residencia por los Duques de Bretaña. De formato pentagonal y con dos torres como refuerzo de la muralla, se encuentra rodeado de un pozo de agua.
Ya la Catedral de St. Pierre es una de las más hermosas de Francia se comenzó a construir en el año 1434 y recién fue terminada su obra en 1893. La Iglesia de la Santa Cruz rodeada de una torreón defensivo su construcción data del año 1843.
Para degustar su gastronomía nada mejor que ir a uno de los restaurantes en el centro moderno siendo la otra opción el barrio Graslin en el casco histórico de la ciudad.
En ambos puede disfrutarse de su exquisita culinaria siendo uno de los restaurantes más famosos de la ciudad el llamado L’Atlantide, a orillas de Saint Anne.
Una ciudad que une lo antiguo y lo moderno, con las tradiciones, la historia y la cultura, alegre y vivaz tiene todo para que sus visitantes puedan disfrutar de unos días maravillosos.
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