El Monte San Michel es uno de los lugares más maravilloso de toda Francia, es una pequeña isla rocosa cerca de 1 km de la costa norte de Francia, en la desembocadura del río Couesnon en Normandía, lo más conocido Abadía Benedictina medieval y su iglesia que cuenta con un espléndido campanario, los cuales ocupan la mayor parte del 1 km de diámetro de rocas que sobresalen de las aguas del Canal Inglés.
La subida a la abadía es muy difícil ya que se encuentra la célebre Escalera de Dentelle , pero aun así el recorrido vale la pena, en la galería se encuentran hermosos tallados de épocas antiguas, además en la iglesia medieval de la parroquia de St-Pierre también se encuentra una linda capilla lateral en donde nuevamente aparecen lindos tallados destacándose la estatua de San Miguel matando al dragón.
Hay una escalera bastante empinada y estrecha que después lleva a la entrada de la abadía desde la cual se puede acceder a la terraza del Saut Gautier, lugar que fue llamado así por un preso que saltó desde allí cuando este lugar fue convertido en una cárcel durante el imperio de Napoleón.
El claustro fortificado es realmente espectacular, es muy probable que los visitantes se pierdan a través del laberinto de habitaciones, escaleras y pasadizos que se encuentran a lo largo y ancho del edificio, aun así no deje de hacer el recorrido, que es una de las maravillas de la nación gala.
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