Isla de la Reunión

Un destino turístico poco conocido de Francia es la Isla de la Reunión, un sitio pequeño y alejado pero que merece la pena conocer.

Un destino turístico poco conocido de Francia es la Isla de la Reunión, un sitio pequeño y alejado pero que merece la pena conocer. Se trata de una isla volcánica de unos dos mil quinientos kilómetros cuadrados de superficie con unos ochocientos habitantes.

Los ciudadanos franceses de isla de la Reunión son herederos de una tradición con raíces en varias culturas entre ellas árabes, europeas e indias, siendo su principal producción el azúcar de caña.

Entre sus atractivos naturales destaca el volcán Piton de la Fournaise, uno de los más activos del planeta que ofrece vistas maravillosas desde su cráter, al que se llega tras dos horas de ascensión.

Qué ver en Isla de la Reunión

El 40% de la Isla de la Unión ha sido declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y no es para menos ya que quien visita este destino turístico podrá disfrutar de montañas colmadas de vegetación y hermosas cascadas.

Ubicada en una región de ultramar de Francia esta isla, perteneciente a las Islas Mascareñas, está ubicada a unos diez mil kilómetros del país y en mitad del Océano Índico junto a otros dos destinos turísticos muy visitados como son Madagascar y

Para visitar Isla de la Reunión, los ciudadanos que pertenecen a la Unión Europea no precisan de visado ni pasaporte, pero lo que no se debe olvidar es una buena crema solar y un buen repelente de mosquitos, después de todo es un lugar tropical.

Las carreteras de la isla son excelentes y lo mejor es alquilar un coche para recorrerla, mientras que cuenta con una excelente oferta de alojamiento y una gastronomía que encanta a los turistas pues es una magnífica mezcla entre la cocina africana, india, china y francesa.

Sus playas son espectaculares y también existen impresionantes acantilados pero con sus olas gigantes y muchos tiburones es recomendable bañarse en las cascadas que ofrecen aguas limpias y cristalinas o bien llegarse hasta las playas de la costa oriental como la Grande Anse.

También existen pintorescos pueblos de montañas rodeados de una naturaleza espectacular y dos grandes parques nacionales, uno terrestre y otro marino, donde se cuidan especies endémicas pero también destacan las palmeras, ficus, acacias y aves exóticas como el típico tuit-tuit.

Para quienes quieran vivir una aventura inolvidable nada mejor que sobrevolar en helicóptero el Trou de Fer (agujero del infierno) un mítico barranco con espectaculares cascadas o explorar la isla a lomo de caballo haciendo la ruta del volcán.

Isla de la Reunión es un destino turístico soñado para quienes buscan descansar y estar en contacto con la naturaleza, un lugar de ensueño lleno de contrastes, volcanes majestuosos y cascadas de vértigo que merece la pena conocer.

Norte Paso de Calais

Región agradable y generosa, Nord Pas de Calais es una mezcla de historia, cultura, tradiciones y naturaleza que ofrece a sus visitantes una diversidad de actividades para unas vacaciones entretenidas y relajantes.

Conviven en total armonía pueblos de pescadores y fantásticos centros turísticos de la Costa de Ópalo. Ciudades como Lille al norte de la región, nos encantan con su cultura y su Palacio de Bellas Artes.

Vías navegables entre las que se encuentran canales y marismas, con parques regionales que brindan un abanico de posibilidades para desarrollar deportes. Mercadillos, cervecerías y un ambiente más que festivo en los carnavales.

Una región importante de Francia con más de cuatro millones de habitantes que ha sido durante décadas una de las de mayor dinamismo del país.

Es quizá una de las zonas más alegres de Francia con aire casi festivo siempre, y con una población dispuesta a celebrar, aquí puede disfrutarse de desfiles, carnavales y variedad de ferias y festivales.

Quienes lleguen hasta aquí se sentirán contagiados por el espíritu de esta región y de su gente, donde la tradición forma parte de la vida diaria.

En cuanto a su gastronomía es exquisita y generosa, podrán disfrutarse degustando platos típicos como la bullabesa de pescado de río, o el guisado hecho con variadas carnes y verduras cocidas.

Los quesos regionales, de fuerte sabor como el Gruyere, el Grix de Lilleo típico de la región de Lille, el Maroilles, la Mimolette y el Saint Paulin, son sólo algunos de los que aquí pueden encontrarse.

En cuanto a las bebidas, la tradición aquí está en las distintas cervezas como la Tríos –Monts, la blanca y la Gueuze, las tres más importante que se disputan la preferencia de los pobladores.

En fin, hacer una recorrido por todas las ciudades de esta bella región será un viaje inolvidable, plagado de bonitos paisajes, buena comida y sobre todo la alegría contagiante de su gente.

Foto: Fuente Appietto

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