El arte francés llega a alguna ruta de arte urbano en Madrid

Habitualmente estamos acostumbrados a realizar rutas por el campo. Disfrutamos de la naturaleza mientras vemos el paisaje pero tenéis que saber que también existen rutas urbanas que se desarrollan en la ciudad. Y de hecho, este tipo de visitas guiadas está siendo uno de los principales atractivos en Madrid. A la gente le gusta caminar por la gran ciudad mientras ven los grafitis y escuchan sobre las historias que se esconden detrás de ellos.

¿Por qué participar en esta actividad tan curiosa? Básicamente, la ruta de arte urbano en Madrid consiste en una caminata de aproximadamente por el barrio de Lavapiés. Este recorrido suele durar en torno a las 2 horas de duración, dependiendo del tiempo que los invitados empleen en sacar fotografías de lo que vayan viendo durante el tour. Por supuesto, las rutas de arte urbano se centran en explicar las técnicas que los artistas utilizan a la hora de pintar: plantillas, cinta de carrocero e incluso las diferentes boquillas de los botes de spray. Estos tour de grafiti en Madrid se desarrollan andando o en bicicleta.

Dentro de ellos se encuentra el arte francés, entre muchos otros. Claro ejemplo de ello es el grafitero francés Pro176 o el famoso C215, Christian Guemy.

Participar en este tipo de ruta alternativa en Madrid tiene múltiples beneficios. El primero, el más evidente, es que podremos ver todo el arte urbano que existe en la ciudad. El siguiente
es el ejercicio físico que realizaremos ya que recorreremos decenas de metros que nos servirán para que el cuerpo pueda moverse en condiciones. Y, si la ocasión lo permite, podremos degustar algunos de los platos más notables de la ciudad.

Por último, no olvidéis que en este tipo de rutas pueden participar personas de todas las edades, por lo que se podría considerar un acto social importante. Se llevan a cabo de manera diaria, a las 11.00 de la mañana y a las 5.00 de la tarde y normalmente suelen ser desarrolladas en inglés o francés, dependiendo del público que acuda a este recorrido guiado.

Solo nos queda hacer una recomendación. Si vais a realizar algún tipo de ruta urbana, no olvidéis contratar a un profesional que os ayude a hacer la visita guiada en Madrid. No solo no perderéis detalle de los lugares que se visitarán sino que también obtendréis todo tipo de información y no os quedaréis con zonas pendientes que visitar. Tened en cuenta que este tipo de personas son profesionales que llevan en la materia muchos años, por lo que pueden ayudaros de diferentes maneras.

Las rutas de arte urbano en Madrid se han convertido en una nueva actividad de ocio de la que además aprenderemos muchas cosas. Una actividad de moda.

Curiosidades de la Torre Eiffel

La Torre Eiffel no es solo uno de los principales monumentos de una de las ciudades más bonitas del mundo. Es también un sitio lleno de curiosidades a las que merece que les echemos un vistazo. Estas comienzan desde su propia construcción, un tiempo antes de la Exposición Universal de 1889 celebrada en París. Los franceses construyeron un monumento que impresionara a la gente y que después del evento se derrumbaría. La previsión era que estuviera en pie durante 20 años. Pero ahí sigue, 20 años después.

Durante todo este tipo ha vivido un montón de situaciones diferentes, como la Segunda Guerra Mundial. El propio Hitler intentó subir, pero la Resistencia Francesa cortó los cables del ascensor. El insólito visitante se negó a subir los más de 1.600 escalones que tiene. A pesar del número, solo se tardó dos años, dos meses y cinco días en acabarla. Fue una construcción rápida.

En cuanto a su altura también hay curiosidades: cuando hace frío la Torre Eiffel se encoge aproximadamente 6 centímetros. En verano, con el calor crece aproximadamente 12 centímetros. Esto pasa por la dilatación del hierro con el que fue construida. Este también se pinta cada 7 años. El proceso puede durar hasta 15 meses y para ello 25 pintores utilizan 60 toneladas de pintura. El color usado se llama “Tour Eifel brown” y tiene tres tonalidades.

Para iluminar el monumento hay 20.000 focos que se encienden todas las noches. En 1957 se le añadía una antena. Algo útil: durante su historia ha sido sede de una oficina de correos, se han instalado laboratorios científicos y la sede de un periódico, y también se han podido ver películas en el cine que hubo. Su historia es tan larga que la pinta de la Torre Eiffel no pertenece a la construcción original. En 1902 esta parte quedó dañada después de la caída de un rayo y se tuvo que reparar.

La Torre Eiffel se ha convertido con el tiempo en uno de los monumentos más impresionantes y curiosos del mundo, con muchos datos que son del interés de las personas que la visitan.

Mapa político de Francia

La organización territorial de Francia, la forma en que sus estados y política están situados, es curiosa. Se trata de una de las distribuciones mejor hechas del mundo, con cada ciudad en su mejor lugar y varias zonas que tienen su por qué.

Francia se divide en 13 regiones que se encuentran en la metrópolis. Es un país unitario y estas regiones no tienen autonomía legislativa. Cada una recibe del estado una parte correspondiente de los impuestos nacionales recaudados. Estos se reparten según las necesidades. Las reglas son establecidas por el Consejo regional.

En el mapa político de Francia también hay 96 departamentos que son regidos por el Consejo general. Estos fueron creados en 1790 para que todas las personas pudieran acceder a sus representantes en un máximo de un día, a caballo. Cada uno tiene un prefecto.

Tampoco hay que olvidar los 323 distritos que tiene cada departamento. Cada uno de estos distritos tiene 1 subprefecto, teniendo como función ayudar al prefecto del departamento. La división más pequeña a efectos electorales serían los cantones, de los que hay 1.995 en Francia. Equivalentes a los municipios también están las comunes. Hay 36.529 en todo el país. Finalmente están las intercomunidades de Francia, que son las equivalentes a la mancomunidad, que agrupan dentro de un mimo departamento a varias comunes.

En Francia solo hay una metrópoli, una colectividad territorial con estatuto particular. En el caso de Francia hablamos de Lyon.

Aparte de lo comentado, Francia tiene un mapa político más amplio. Desde los años 80 el país está llevando a cabo un proceso para descentralizar el país mediante la cesión de recursos y competencias a las autoridades subnacionales. Un proceso que todavía no ha terminado. Los esfuerzos son para optimizar el funcionamiento del administrar y administrar sus recursos de la mejor manera posible.

10 platos típicos de la gastronomía francesa

Si viajamos a cualquier país una de las cosas obligadas es probar sus platos típicos. Por lo general comemos los alimentos que son más famosos, populares, o que simplemente tienen alguna curiosidad. Algunos por historia, otros por sabor, y otros por resultar hasta muy picantes, los platos típicos son un factor a tener en cuenta en nuestros viajes.

 

Si vais a viajar a Francia, os recomendamos diez platos típicos que no os deberíais perder:

  1. Quiche Lorraine: Es una tarta de queso, beicon y jamón, originaria de Alsacia, y que tiene un fuerte componente alemán. Pero sigue siendo francesa.
  2. Crêpes y gallettes: Son tradicionales en Francia, pero en Bretaña encontraremos las versiones más típicas, que son realizadas con harina de trigo sarraceno. Podemos acompañar esta comida con cotriade, que es sopa de pescado, para completar el sabor.
  3. Coq au vin: Su nombre es la traducción de pollo al vino, y se trata de una de las comidas con tradición más larga de todo el país. Hay regiones en las que se presenta de manera diferente, con modificaciones locales. Su origen está en Auvernia.
  4. Tarta Tatín: Un nombre curioso para un alimento que se hace en el pueblo de Lamotte-Beuvron, en el Valle del Loira. Las hermanas Caroline y Stéphaine Tatin dijeron que lo crearon por error, aunque les salió una tarta de manzana muy buena.
  5. Cassoulet: Otra comida tradicional, caracterizada por ser un guiso con alubias blancas que se cuecen con trozos de carne y embutidos.
  6. Sopa de cebolla: Su historia viene de nosotros, aunque se popularizó gracias al rey de Polonia, que consiguió saber cómo se hacía porque le gustó mucho, cuando la probó. Ahora mismo es uno de los platos más famosos de Francia.
  7. Tielles à la Sétoise: Un plato sencillo que se puede encontrar fácilmente en panaderías, pescaderías y bares de la costa francesa que está al lado del Mediterráneo. Su relleno también es popular.
  8. Brioche Kouglof: Se caracteriza por tener mucho volumen, estrías y azúcar glasé, además de una base de mantequilla y una pizca de sal que le da un resulta al alcance de cualquiera.
  9. Boeuf bourguignon: Es un estofado de buey, pero adaptado a las características de Francia. Se hace con una cocción muy lenta de carne junto a ajo, cebollas, zanahorias, sal y un bouquet garni.
  10. Bugnes y beignetes: Dos dulces muy típicos de Francia, cada uno con su propia manera de hacerse. Lo que importa en este caso es que sus sabores ya se han hecho famosos en todo el país.

Francia tiene decenas de platos típicos, además de los que ya hemos dicho. Mejor comprobar su gastronomía.

10 curiosidades de la historia de Francia

Francia no solo es el país vecino, sino también una de las regiones más famosas del mundo. Su historia está llena de anécdotas y curiosidades que podrían dejarnos con los ojos abiertos. Si alguna vez habéis hecho turismo en el lugar es probable que ya sepáis algunas de sus curiosidades. Y si no las conocéis, estad atentos. Vamos a echarles un vistazo.

 

  1. Primer, veamos los idiomas. El más conocido es el propio francés, pero en Francia se hablan otros como el occitano, provenzal, gascón, catalán o euskera. En algunas de sus zonas más concretas podemos mencionar el alsaciano, holandés o bretón. Y el número de hablantes no es precisamente poco.
  2. Otra cosa de los idiomas: el francés fue el idioma oficial de Inglaterra desde 1066, cuando Guillermo El Conquistador ganó la batallad e Hastings, hasta 1362. De hecho, se usaba este idioma en la corte y los juzgados.
  3. Ya hemos dicho que Francia es muy popular en el mundo. Pero también es el destino turístico número uno. Según un informe publicado en 2014 por la Organización Mundial de Turismo, había sido el lugar preferido por 83,7 millones de visitantes. No hay duda de que la cantidad de turistas que visitarán el país seguirá aumentando.
  4. Su historia corre por otro camino curioso: el de las comidas. Y es que durante cientos de años los franceses se vienen alimentando antes que sus vecinos. La comida, por lo general, se realiza entre las 12 y las 13 horas. La cena también se ha hecho temprano: entre las 18 y las 20 horas. Muchos indican que fuimos nosotros los que nos atrasamos en cuanto a la hora.
  5. La historia de Francia también ha dado lugar a cantantes cuyo reinado perdura: Camille Pissarro, Pierre Bonnard o Honoré Balzac son algunos ejemplos. Pero hay muchos más.
  6. Durante la Revolución Francesa tuvieron lugar muchos cambios en la región. Uno de los más famosos, y que actualmente aparece en monedas y sellos, es el lema Lberté, égalité, fraternité. Seguro que lo habéis escuchado en alguna película.
  7. Otra de las cosas curiosas que viene de la Revolución Francesa es una ley que prohíbe llamar Napoleón a un cerdo. No sabemos los motivos exactos, pero se supone que es para evitar insultar al conocido personaje.
  8. Los inventos de los franceses también han sido uno de los puntos fuertes de su historia. A ellos les debemos el Braille, el primer secador de pelo o el estetoscopio. Muchos de ellos son de uso doméstico, pero eso no les quita la importancia.
  9. Entre 1748 y 1772 tuvo lugar una anécdota sorprendente. Y es que se ilegalizaron las patatas. El motivo: se pensaba que causaban la lepra, por lo que el cuidado era mucho en todos los casos.
  10. A ellos también les debemos el honor de tener la montaña más alta de Europa. La cual está en los Alpes. El Mont Blanc tiene 4.810 metros de altura, título que lleva en activo desde hace años.

 

Francia parece ser uno de los países más curiosos del mundo. Tener en cuenta que estas son solo algunas de las anécdotas que hay.