Quiberon, la preciosa península al sur de Bretaña

Quiberón, la preciosa península la sur de Bretaña, en la provincia de Morbihan, alberga la pequeña ciudad homónima.

Quiberón, la preciosa península la sur de Bretaña, en la provincia de Morbihan, alberga la pequeña ciudadQuiberon, la preciosa península al sur de Bretaña homónima, conocida sobre todo por su maravillosa costa oeste y paisajes increíbles que invitan a la práctica de senderismo.

Diez preciosas playas de arena blanca y con un mar turquesa intenso hacen de
Saint-Pierre de Quiberon un destino perfecto para disfrutar durante el verano, pero también los amantes del senderismo pueden aprovechar los muchos senderos para pasear y vivir la naturaleza a pleno.

La costa de Quiberon es rocosa, con acantilados y donde también el turista encontrará numerosas bahías, además de su famosa costa oeste a la que los pobladores llaman
la Côte Sauvage donde existe una flora variada que merece la pena descrubrir.

Ideal para las caminatas es la zona de la Pointe de Conguel pero también es interesante visitar la grande plage de Quiberon, esta gran playa, frente a Belle-Ile-En-Mer es perfecta para disfrutar de un día de descanso y relax.

Entre los meses de julio y agosto Quiberon atrae millares de turistas, y no es para menos pues las bellezas naturales y lo pintoresco de esta ciudad, la transforman en un
destino privilegiado para quienes visitan Bretaña

Y para quienes pretenden realizar actividades al aire libre existen dos zonas de acampamiento, una de ellas es Kerné y la otra es el Goviro, que ofrece una gran zona aparcamiento para quienes van en auto-caravana y por supuesto una excelente oferta hotelera que alcanza los cien establecimientos de primer nivel.

Tanto el amanecer como el atardecer representan un atractivo para quienes disfrutan de sus vacaciones en Quiberon, por sus colores y el entorno, ideal para un viaje de luna de miel.

Actividades de ocio en Quiberon

Muchas agencias de turismo ofrecen paquetes de vacaciones en Quiberon que incluyen, no solo alojamiento sino también, todo tipo de actividades de ocio como las que detallamos a continuación:

Paseo a bordo de un velero tradicional

Para los amantes de la vela, en Quiberon podrán disfrutar de un paseo por el mar y aprender las prácticas de vela tradicional en un barco escuelo que recorre la región del parque regional del Golfo de Morbihan.
Sesión de Talasoterapia

Los beneficios de la Talasoterapia fueron descubiertos por un médico de Quiberon en el siglo XIX y hoy los turistas pueden disfrutar de un día de relax y descubrir esta terapia natural que utiliza sustancias extraídas del mar como algas o barro teniendo en agua de mar como agente terapéutico, todo a través de modernos y exclusivos tratamientos.

Dólmenes en el islote de Théviec

En una excursión visitando el islote de Théviec los visitantes podrán conocer los dólmenes, menhires y megalitos del período Neolítico, además de restos de sepulturas y también esqueletos humanos que datan de las eras del Mesolítico, ideal para quienes gustan de la antropología.

Andar en bicicleta

Andar en bicicleta es un buena idea para recorrer la ciudad de Quiberon, pero también es una manera ideal de dar un paseo recorriendo la carretera costera y tomar fotografías de las maravillosas vistas sobre la laguna del golfo de Morbihan a un lado, y las del océano del otro.

Practicar deportes acuáticos

Gracias a las playas y acantilados que existen en Quiberon los deportes acuáticos representan un gran atractivo. Entre los deportes acuáticos más populares destacan el surf, paseos en kayak, vela y también pesca.

Considerado como uno de los lugares más espectaculares de la Bretaña francesa, la península de Quiberon es un destino turístico que sorprende, por sus bellezas naturales, playas espectaculares y una gastronomía sabrosa con platos típicos a base de pescado fresco que pueden degustarse en los muchos restaurantes de la ciudad.

La fortaleza La Latte en Francia

Con el nombre La Latte se conoce a una fortaleza francesa que está localizada a unos cuatro kilómetros al sureste del Cabo de Fréhel, en la comuna homónima (Bretaña). Se trata una auténtica joya de la arquitectura antigua, que también sobresale por su bellísimo entorno paisajístico. Esto es así porque la construcción en cuestión está emplazada entre barrancos y acantilados, sin dejar de mencionar que está rodeada por el precioso mar azulado. Si te apasionan los edificios medievales, no caben dudas de que este rincón de Francia resulta una visita imprescindible para tí, por lo que a continuación trataremos sobre sus principales características.

Situado en una posición privilegiada a unos sesenta metros del mar, esta edificación se constituyó antiguamente como una fortaleza realmente invencible. Fue erigida de la mano de Stephen III Gouyon en el siglo XIV, con el objetivo primordial de proteger la costa de ataques e invasiones de enemigos. Tal como mencionamos anteriormente, evadir esta fortificación era una tarea prácticamente imposible, ya que la única forma de acceder a ella era a través de dos puentes levadizos (debido a que está situada entre dos acantilados).

A pesar del excelente trabajo de Gouyon, el castillo fue atacado dos veces: en el año 1379 y durante el siglo XVI, más precisamente en las Guerras de Religión. Después de este segundo evento desafortunado, La Latte quedó abandonada y a la merced de constante saqueos. Fue Luis XIV quien volvió a adquirir interés por esta área privilegiada, aunque tiempo después fue vendida a dueños privados. En la actualidad, se constituye como un excelente atractivo turístico en el que los visitantes pueden apreciar una fascinante estructura y sitios realmente interesantes, como por ejemplo: el gran patio, la torre de homenaje, las mazmorras y una pintoresca capilla.

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Dinan

Dinan es una de las más bellas ciudades de región francesa de Bretaña y es un buen lugar para explorar toda la campiña de esta región que es una de las más lindas del mundo, además en esta ciudad podemos encontrar muchos lugares de interés histórico, cultural y arquitectónico para ver y visitar.

Esta ciudad medieval se sitúa en la parte alta del valle del Rance por lo que desde allí podemos tener hermosas vistas del río Rance, es que ya en épocas más antiguas la posición, así como también la ubicación y las fortificaciones atrajeron a importantes  comerciantes que se dedicaron a los negocios que tenían que ver con la lana y la tela, convirtiendo a la ciudad en un importantes puerto comercial.

La ciudad está rodeada de murallas históricas y su patrimonio arquitectónico se ha conservado bien ya que las coloridas casas de entramado de madera que datan del siglo 14 y 15 han sido muy bien mantenidas así como también sus estrechas calles adoquinadas del casco antiguo.

Dentro de los lugares para visitar de la ciudad está el castillo del siglo 14 en el cual se ha dispuesto una exposición permanente sobre la historia de Dinan y en su recorrido se puede visitar la capilla y algunos cuartos de guardia. Muy cerca de allí se pueden encontrar dos calles maravillosas de la ciudad  la rue du Petit Fort , la nace en el puerto y a través de la cual se puede encontrar agradables tiendas artesanales, muy agradables restaurantes así como también interesantes galerías.

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Rennes

Rennes es una ciudad francesa ubicada a 308 kilómetros al oeste de Paris, tiene una gran importancia a nivel político ya que es la capital de la región de Bretaña, así como también es la capital del departamento de Ille y Vaine, respecto a lo que se refiere a la cantidad de habitantes esta ciudad ocupa la posición número decimoprimera ya que solo tiene, según el último censo realizado en el año 2007, 207.922 habitantes.

Rennes es también conocida como una ciudad estudiantil la cual tiene una población importante de inmigrantes que viajan por una determinada cantidad de tiempo con este fin, se calcula que es la octava ciudad universitaria de Francia, ya que según algunos cálculos en el año 2005 52.200 estudiantes de todas partes del mundo eligieron Rennes para realizar sus estudios superiores.

Dentro las instituciones académicas que se destacan en esta ciudad está la conocida Universidad de Rennes, a la cual pertenece un importante centro de investigación sociopolítica conocido como como Sciences Po Rennes.

La oficina de turismo de la ciudad de Rennes ha destcado la presencia de 80 edificios o parte de ellos que son considerados como históricos en donde se destaca lo bien que se ha conservado el antiguo casco urbano, lo cual ha permitido que los turistas puedan recorrer callecitas preciosas en donde se encuentran casa originales del siglo XVI.

Se destaca por su historia, cultura y arquitectura,  que de algún modo la hacen un sitio lleno de contrastes, es la ciudad de Rennes, capital de Bretaña, una visita obligada para quien desea contactarse con otra faceta de la hermosa Francia.

Rennes se encuentra a tan sólo dos horas de París, destacándose por ser una ciudad relativamente pequeña pero con hermosos palacios y parques naturales, además de ser famosa en Francia por la exquisita sidra que en ella se produce.

Con más de dos mil años de vida en la antigüedad fue un poblado de origen gaélico que fuera conquistado por el gran Julio César.

Existen en la  ciudad varios monumentos y entre los más importantes se destacan la ciudad medieval poblada por casas hechas de madera. En la pintoresca Place des Lices se encuentra el mercado donde variados aromas hacen alarde tanto de flores como de frutas frescas.

De estilo clásico y construida en el siglo XIV la bella Catedral de St. Pierre nos invita a recorrerla al igual que la Iglesia de Notre Dame du Roncier y muy cerca el Parlamento de Bretaña y también el Ayuntamiento de la ciudad nos muestran una arquitectura singular.

Al ser una ciudad pequeña es posible recorrerla a pie y un par de días serán suficientes para no dejar nada sin visitar, sobre todo para disfrutar de esos pequeños detalles que la hacen un sitio inolvidable.

Sin embargo y a pesar de su poca extensión en Rennes hallaremos el mejor medio para movilizarnos abordando el metro, que posee una única línea con 15 estaciones y un sistema automático por el cual no es necesario un chofer.

Dividida en dos zonas bien diferenciadas la movida cultural y nocturna la hallaremos hacia el norte del río Vilaine, donde también se encuentran los restaurante, bares y algunos museos. Ya si nos dirigimos hacia el sur llegaremos a una elegante zona de barrios residenciales, que impacta por sus bellas construcciones.

Otra particularidad de Rennes es la combinación de edificios antiguos de estilos medieval y renacentista, además de casas pequeñas que contrastan con grandes parques colmados de flores, esculturas y fuentes.

En su Casco histórico que se desarrolla alrededor de dos viejas plazas reales está compuesto por edificios que datan del siglo XVII, entre ellos el Parlamento que comenzó a edificarse en 1618 y recién fue concluido casi medio siglo más tarde.

Para quienes gustan de la naturaleza nada mejor que una visita a Le Thabor, el parque más importante de la ciudad y uno de los más bonitos de Francia.

Cuenta con diez hectáreas que albergan una gran colección de árboles muchos de ellos ejemplares centenarios, que nos muestran el paso del tiempo a través de sus rugosos troncos.

En relación a su gastronomía se destaca la deliciosa sidra bretona y sus platos más tradicionales que pueden degustarse en los restaurantes de toda la ciudad se distinguen por el uso como ingrediente principal de deliciosos mariscos y su espectacular conejo a la sidra.

Bonita y colmada de rincones para visitar esta pequeña ciudad en Bretaña brinda los viajeros que la visitan lo mejor de sí misma.

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Brest

Brest es una ciudad francesa situada en el departamento de Finisterre, en la región de Bretaña, justo al noroeste de ese país, en donde desde su fundación ha habido una importante presencia militar debido a la estratégica posición en la que se encuentra tanto con respecto al país como con respecto al continente.

Desde la época del imperio Romano esta ciudad tenía una importancia militar altísima, ya en el siglo IX era una fortaleza romana, en donde se destaca el castillo que lleva el mismo nombre de la ciudad el cual en aquel momento era propiedad de los condes de Leon los cuales lo conservaron hasta el siglo XIII, ya que lo perdieron y desde ese momento paso a ser propiedad de los diques de Bretaña.

Durante el reinado de Eduardo III en Inglaterra la ciudad fue tomada por estas tropas siendo parte de la isla hasta el siglo XIV cuando fue devuelta a Francia por el rey IV de Bretaña, pero la importancia real de esta ciudad comienza en la época moderna cuando en el siglo XVII Richelieu estableció allí un puerto militar, para que después Luis XIV establece el primer gran puerto de la Marina Real allí.

Como es predecible durante la Segunda Guerra Mundial fue prácticamente destruida, y desde ese momento la decadencia llegó a este lugar, ya que los monumentos habían desaparecidos, las instalaciones militares bombardeadas, y la Marina Real trasladada al Mediterraneo, pero hoy en día es una de las ciudades más importantes de la región, explotando la actividad portuaria y recuperando el viejo puerto de submarinos alemán, convirtiéndolo en francés por lo que se conoce como instalar la base francesa de submarinos nucleares, uno de los lugares más seguros y misteriosos del mundo.

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