Los postres más deliciosos de Francia

Cada país cuenta con aspectos especiales en lo que respecta a su cocina. Si bien en algunos destinos éstas características son más marcadas que en otros, la gastronomía es una parte fundamental de la cultura de una nación. En lo que respecta a Francia, ya es más que sabido que sus máximos exponentes culinarios son los quesos y los célebres vinos. En esta ocasión en particular, trataremos sobre los postres franceses más deliciosos, porque ninguna comida está realmente completa sin algo dulce para degustar al final. Si tienes la oportunidad de viajar a Francia, no dejes de probar las exquisiteces que describiremos a continuación.

En Alsacia sobresale la Brioche. Se trata de un pan elaborado a base de huevos, leche y mantequilla. Además, se le añaden toda clase de frutas secas y se lo puede encontrar de diversas formas, aunque las más comunes son la rosca y el bollo. En Bretaña ninguna visita puede estar realmente completa sin probar Breton Far. Es nada más ni nada menos que un pastel suave y espumoso, que se constituye como un auténtico símbolo de la gastronomía bretona. Se le suelen incorporar brandy, ron o licor de duraznos, sin dejar de mencionar que su versión más popular lleva manzanas o ciruelas.

En el Valle del Loira, por su parte, sobresale la Tarte Tatin. Es una tarta de manzanas pero invertida: con las frutas bajo el hojaldre. Por último, es imposible dejar de mencionar a la prestigiosa Crème brûleé, típica en Languedoc-Roussillon. Se compone de crema y caramelo, sin dejar de mencionar que se puede aromatizar con vainilla, chocolate, licores o frutas.

Fuente: Foto

Estilo de vida en Francia

No hace falta aclarar que cada país tiene sus costumbres propias, las cuales deben ser respetadas por los viajeros que provienen de otras naciones. Asimismo, es fundamental tener en cuenta que un viaje de placer a un sitio extranjero es la oportunidad perfecta para ponerse en pleno contacto con las tradiciones de dicho lugar. En lo que respecta a Francia, no hay que olvidar que el estilo de vida en este rincón europeo ha sido enriquecido y modificado en gran medida por el aporte de los inmigrantes arribaron allí con el correr de los años.

A pesar de esto, Francia supo como conservar gran parte de su riqueza cultural, razón por la cual si tienes la oportunidad de visitar cualquier ciudad de este país, no puedes dejar de conocerla a fondo y mimetizarte con ella. En primer lugar, es importante que tengas en mente que las localidades más grandes están enormemente influenciadas por las colonias africanas, sudamericanas y pertenecientes a otras partes del continente europeo que están emplazadas en ellas.

Si vas a viajar a Francia, no dejes de lado el hecho de que el saludo en este país es muy valioso. Se debe estrechar la mano de las personas con cordialidad, pero los besos en la mejilla sólo si utilizan si hay gran confianza. La cuestión del saludo con besos también se practica entre hombres, situación que para muchas nacionalidades puede resultar extraño. Por otro lado, la puntualidad para los franceses no es tan importante como en otros países, tales como Inglaterra. Los galos son mucho más permisivos, y entienden que llegar con veinte o treinta minuto de retrazo no es de mala educación.

Fuente: Foto

Avenida de los Campos Eliseos

No hace falta decir que Francia es el destino ideal para los amantes del buen gusto, la elegancia, el arte, la cultura y el romanticismo. En este maravilloso país los turistas pueden encontrar infinitas posibilidades para disfrutar del ocio. Una de las tantas visitas imprescindibles con las que cuenta este lugar, más precisamente París, es la fascinante Avenida de los Campos Eliseos. Se trata nada más ni nada menos que de una de las arterias más reconocidas en todo el mundo, la cual se caracteriza por su ambiente romántico y por alberga una gran cantidad de tiendas lujosas, sedes de empresas multinacionales y salas de espectáculos.

La calle más célebre de la capital francesa posee una extensión total de dos kilómetros y una anchura de setenta metros, sin dejar de mencionar que se inicia en la Place de la Concorde y culmina en la Place de l’Eoile, sitio destacable porque allí se localiza el magnífico Arco del Triunfo. Es fundamental tener en cuenta que desde el Louvre es posible apreciar prácticamente en línea recta y de forma sucesiva al Arco del Carrousel, el Jardín de las Tullerías, el obelisco de la Concorde y el resto de la avenida que finaliza, como mencionamos anteriormente, en el Arco del Triunfo.

En esta pintoresca avenida también es posible encontrar múltiples espacios verdes para pasear y disfrutar del aire libre, como la plaza Marigny. También alberga numerosos edificios de gran importancia, como el Petit Palais y el Grand Palais. En el área occidental de la arteria hay salas de cine, salones de espectáculos, comercios ostentosos, el Teatro de Champs Elysees, restaurantes que sirven exquisitos platillos, hoteles prestigiosos y sedes de compañías renombradas mundialmente.

Por último, no podemos dejar de mencionar que esta avenida es habitualmente escenario de eventos populares, sin dejar de hacer referencia a que en la noche del 31 de diciembre se vuelve peatonal para festejar la llegada del nuevo año.

Fuente: Foto

Pirineos, Francia

Una cordillera montañosa que se encuentra al norte de la Península Ibérica y que se extiende por más de cuatrocientos kilómetros desde el mar Mediterráneo hasta el mar Cantábrico, formando así un increíble conjunto de sierras fronterizas españolas y francesas.

Es así que en la parte norte de la ladera se encuentran las regiones francesas de Aquitania, Mediodía Pirineos y Rosellón, en tanto que en la ladera sur perteneciente a España hallaremos Navarra y Aragón pertenecientes a Huesca y Cataluña con Lérica y Gerona. Con la particularidad de Andorra un pequeño país que se encuentra ubicado en los Pirineos entre Francia y España.

Elevados picos de más de tres mil metros de altura, conviven con pequeños glaciares, hermosos lagos, además de cañones y verdes valles.

Ante este paisaje magnífico los Pirineos franceses nos regalan paisajes y una naturaleza encantadora y llena de matices para disfrutar a pleno, donde además se unen costumbres y tradiciones que han nacido fruto de la cultura francesa y española.

Pueblos pintorescos que han nacido en los valles atraen miles de turistas durante todo el año que llegan hasta aquí tanto para descansar como para practicar turismo activo, base de la economía actual de la región donde campings, hoteles, casas rurales, estaciones de esquí, balnearios termales forman una infraestructura que cubre las exigencias del turismo internacional más exigente.

A pesar que la modernidad ha llegado a esta región, sus habitantes han sabido conservar tradiciones y cultura además de preservar el patrimonio natural de la zona ya que son concientes que este es su mayor tesoro.

Ideal para los amantes de la montaña y del contacto con la naturaleza tanto la flora como la fauna de la región son abundantes sumadas a la práctica de deportes como el senderismo que permite conocer cada área de forma más detallada.

Existen aquí varias área protegidas declaradas Reservas Naturales, como el Valle d’Ossau, Neouvielle o Mont Valier han sido declarados Reservas Naturales.

Una de las Reservas más importantes el Parque Nacional de los Pirineos que se extiende hasta las frontera franco-española sumado al Parque Nacional aragonés de Ordesa forman un conjunto natural increíble que vale la pena visitar, donde especies animales como el jabalí, oso y la marta son sólo un ejemplo de las diversas especies que habitan el lugar que se distingue por su abundante vegetación compuesta por abetos, hayas y bellas azucenas que son sólo un ejemplo de la flora diversa del lugar.

Senderismo, escalada rafting, kayakismo, parapente y paseos a caballo son sólo algunas de las opciones que pueden elegir los amantes de la montaña.

Y toda esta increíble naturaleza da también lugar a una cultura que se refleja en iglesias, palacios, castillos, restos prehistóricos y pintorescas casas que son parte de los pueblos que han decidido permanecer fieles a sus tradiciones y costumbres que se repiten cada año en fiestas y eventos que permiten conocer su culinaria, bailes y canciones.

El Pirineo Francés es una región de indiscutible belleza que los amantes de la naturaleza y la montaña han elegido para disfrutar de sus deportes preferidos como también descansar en lugares idílicos con todo el confort de las grandes ciudades.

Foto Vía: OLX

Tren Francia, una manera diferente de viajar

Uno de los métodos más comunes y recomendables para viajar por Europa es el tren. En especial este medio de transporte es uno de los mejores en Francia, por su desarrollo tecnológico y su eficiencia en cuanto a servicio.

Existen dos tipos de trenes en Francia los denominados TGV de alta velocidad y los regionales que a pesar de ser un servicio de primera calidad los trenes son más lentos y poseen mayor cantidad de paradas.

Los regionales son los que hacen viajes conectando los pequeños poblados franceses siendo también más económicos que los TGV no siendo necesario hacer una reserva previa.

Los billetes para viajar en tren pueden adquirirse tanto por internet, retirándolo en el momento de viajar en cualquiera de las ventanillas de la estación de trenes, como en las terminales y estaciones donde además existen maquinas expendedoras.

En el billete de tren se encuentran todos los datos referentes al viaje desde la hora de partida hasta la llegada, como también el número de tren, vagón y asiento. Es necesario llegar a horario ya que los trenes franceses son puntuales.

Es posible recorrer toda Francia en tren, siendo una experiencia inigualable y diferente disfrutando de la belleza y la magia inigualable de París, la elegancia de Niza y la excelencia de Marsella.

También, es posible llegar hasta Rennes la ciudad donde el arte y la cultura conviven con una gran población estudiantil muy joven.

Llegar a Avignon, famosa y conocida por su puente pero también por su enorme patrimonio cultural como el Palacio Papal, considerado como el edificio gótico más grande de la Edad Media.

Viajar en tren a Lyon, capital mundial de la gastronomía y la seda, situada al norte del Valle del Ródano muy cerca de la frontera con Italia.

Es posible también llegar en tren a Marsella conociendo así la segunda ciudad más poblada de Francia, contando con el puerto más importante del Mediterráneo.

Hacer un itinerario de viaje y elegir las ciudades que se desean visitar para luego preparar un maravilloso viaje en tren por Francia, es una forma distinta de conocer este bello y magnífico país.