Visitar Versalles

Una ciudad situada en la región Isla de Francia y a solo 17,1 kilómetros al oeste de París, Versalles es un destino turístico que no puedes perderte.

Una ciudad situada en la región Isla de Francia y a solo 17,1 kilómetros al oeste de París, Versalles es un destino turístico que no puedes perderte y por ello hoy desde Francia.net compartimos todo lo que necesitas saber para hacer de tu visita una experiencia inolvidable.

Versalles, un poco de historia

Versalles tiene un larga y rica historia, capital “no oficial” del reino de Francia desde fines del siglo XVII y hasta casi finalizado el siglo XVIII, hoy es un importante destino turístico y una ciudad que quienes visitan París incluyen en su itinerario de viaje.

Si bien durante todo el período durante el cual el rey Luis XIV trasladó la corte y el gobierno permanentemente a Versalles y hasta septiembre de 1715 cuando muere este soberano, París siguió siendo la capital oficial de Francia, pero todos los temas prácticos del gobierno fueron conducidos desde Versalles.

Mundialmente famosa por su majestuoso palacio, desde cuya explanada ha crecido la ciudad, Versalles es también la sede de una diócesis católica creada en 1790, y también es la sede del Tribunal de Apelación que cubre los alrededores occidentales de París desde 1975.

Esta ciudad se asienta sobre una meseta elevada y rodeada por colinas boscosas, encontrándose en el norte los bosques de Marly y Fausses-Reposes, en el sur los bosques de Satory y en el este los bosques de Meudon y de Vélizy.

Qué ver en Versalles

Ademas del Palacio de Versalles y sus esplendorosos jardines de los que hablaremos en detalla, en la ciudad existen otras cosas interesantes para conocer como el monumento de Luix XIV que tiene 150 años de antigüedad, hacer un paseo por el Gran Canal donde está la alameda principal de Versalles.

En el Gran Canal hay una serie de sitios interesantes como el Gran Trianón y Pequeño Trianón, y también una aldea pintoresca, llamada María Antonieta, donde se conservan un molino antiguo, varias cabañas y hasta una granja de productos lácteos.

Para aquellos que quieran conocer la historia del país y de la ciudad nada mejor que visitar complejo histórico-arquitectónico un lugar con galerías y salas que reúnen diversas colecciones de artefactos históricos.
También el Museo de Historia de Francia merece merece una visita ya que alberga infinidad de obras de arte de un valor incalculable.

Cerca del centro de Versalles se encuentra el Domaine de Madame Elisabeth, un hermoso castillo que hoy pertenece al Estado y está rodeado de bonitos jardines.

Para los amantes del teatro en Versalles pueden visitar el Teatro Montansier, fundado en el siglo XVIII por la famosa actriz Madame Montpensier, este lugar sorprende con su elegante decoración en la que abundan las pinturas murales y estuco.

Otras cosas imperdibles en Versalles son:

  • El Museo Lambinet
  • La Academia del Espectáculo Ecuestre
  • El teatro Montansier
  • Las tiendas de anticuarios alrededor de la antigua cárcel y los artesanos
  • El Huerto del Rey
  • La Osmoteca
  • La sala del Juego de Pelota
  • El mercado Notre-Dame

Palacio de Versalles

Este majestuoso palacio invita a recorrer sus cientos de estancias, todas ellas con una gran riqueza artística, incluyendo la gran capilla y los Grandes Aposentos del Rey y la Reina.

La Galería de los Espejos, es otro de los atractivos del Palacio de Versalles, con una impresionante galería de más de setenta metros de longitud y donde existen trescientos setenta y cinco espejos. Cabe recordar que en esta galería en 1919 tuvo lugar la firma del Tratado de Versalles en 1919, poniendo fin a la Primera Guerra Mundial.

Recordando un poco la historia de este lugar merece la pena resaltar que hasta el año 1623, el Palacio de Versalles estaba muy lejos de ser la obra arquitectónica barroca se conoce hoy en día.

Los jardines de Versalles

La visita a los jardines es una experiencia inolvidable, con una extensión de más de ochocientas hectáreas existen aquí plantas, flores y todo tipo de árboles, además de gran cantidad de estatuas de mármol, estanques y fuentes.

Si bien es cierto que es prácticamente imposible recorrer la totalidad de los jardines, es posible ver la mayor cantidad de cosas alquilando una bicicleta o un coche eléctrico, o bien utilizar el trenecito que recorre los jardines.

Asimismo, entre lo puntos más importantes de los Jardines de Versalles destacan el Gran Trianón, un pequeño palacio de mármol rosa y el Dominio de María Antonieta, un lugar especial ya que aquí la esposa de Luis XVI disfrutaba de una vida sencilla y campestre.

Consejos para visitar Versalles

A partir del mes de abril y hasta octubre el Palacio de Versalles realiza espectáculos en los jardines donde existen agua danzantes con muestras que se realizan durante algunas horas cada día.

Durante el año existen diferentes horarios para visitar el Palacio y los Jardines de Versalles:

A partir del 1 de abril hasta el 31 de octubre:

  • Palacio: de martes a domingo de 9:00 a 18:30 horas.
  • Jardines: todos los días de 8:00 a 20:30 horas.

A partir del 1 de noviembre y hasta el 31 de marzo:

  • Palacio: de martes a domingo de 9:00 a 17:30 horas.
  • Jardines: todos los días de 8:00 a 18:00 horas.

El Precio para adultos es de 18 euros, los ciudadanos UE entre 18 y 25 años deben abonar 13 euros, mientras que los menores de 18 años gozan de entrada gratuita.

También existe entrada gratuita entre los meses de noviembre y marzo, el primer domingo de cada uno de estos meses. También la entrada es gratuita con Paris Pass y Paris Museum Pass.

Existen visitas guiadas al Palacio de Versalles en tours privados que resultan ideales para ver los puntos más importantes del lugar.

Versalles, es mucho más que un majestuoso castillo y jardines de ensueño, es una ciudad seductora que cautiva a sus visitantes con su historia, arte y propuestas de ocio, merece la pena una visita…

Qué ver en Nimes, Francia

Situada en la región de Occitania al sur de Francia Nimes es una pintoresca ciudad que en el pasó se levantó como colonia del Imperio Romano.

Situada en la región de Occitania al sur de Francia, Nimes es una pintoresca ciudad que en el pasó se levantó como colonia del Imperio Romano. Conocida por sus maravillosos monumentos, en perfecto estado de conservación, quienes la visitan tienen la oportunidad de admirar toda su belleza y descubrir su rica historia.

La Arena de Nimes o la Maison Carrée y otros varios vestigios romanos que conserva la ciudad representan un atractivo adicional de este destino turístico del Languedoc-Roussillon que tiene otras muchas cosas interesantes por descubrir.

Nimes, un poco de su historia

Con 2500 años de historia, Nimes es una ciudad que existió originalmente como asentamiento Galo y fueron los romanos quienes ocuparo este lugar desde el año 28 aC. y hasta el 473 dC.

De aquellas épocas de esplendor, cuando Nimes era una de las villas de referencia de la llamada Vía Domitia, datan la mayoría de los monumentos más importantes

Pero la historia de Nimes fue cambiando y siempre se distinguió por ser totalmente diferente a la de cualquier otra ciudad europea, sobre todo porque soportó infinidad de invasiones, guerras y epidemias alternadas siempre de períodos de bonanza.

Qué visitar en Nimes?

Arena de Nimes

Este es un anfiteatro compuesto de dos piso que fue contruido aproximadamente en el año 70 d. C., pero lo más interesante es que aún hoy se utiliza este espacio para celebrar conciertos y corridas de toros.

Aunque las dimensiones de este anfiteatro son menores a las del Coliseo de Roma, ambos monumentos fueron construidos en la misma época. Después de la expulsión de los romanos el anfiteatro fue utilizado como fortaleza y también albergó un par de iglesias y varias casas durante la Edad Media.

En 1863 la Arena de Nimes fue totalmente rehabilitada y se convirtió en lo que es hoy, una plaza de toros y un anfiteatro donde se realizan distintos espectáculos y conciertos.

Maison Carrée

Este es otro de los grandes atractivos de Nimes, un templo romano que data del año 16 aC., al recorrer sus instalaciones los visitantes podrás admirar por ejemplo los detalles de las columnas, la escalinata y el frontón.

Existe una visita para turistas que combina una visión en el interior con un vídeo en 3D que hace un repaso de la historia de Nimes durante la época de los romanos, algo interesante pero al que solo puede asistirse comprando el ticket combinado.

La Tour Magne

Este monumento es una torre de vigilancia, también de la época romana, que fue levantada en el año 15 aC., y formó parte de las murallas de la ciudad. A pesar de estar parcialmente destruida aún hoy tiene una altura de más de treinta metros.

La visita a este monumento también está disponible con una entrada combinada que incluye subir al mirador desde donde es posible obtener excelentes vistas de la ciudad y de los preciosos Jardins de la Fontaine.

Jardines de La Fontaine

Estos hermosos y enormes jardines públicos fueron construidos en 1745 donde los visitantes podrán admirar rincones encantadores y variadas manifestaciones artísticas que van desde fuentes hasta balaustradas neoclásicas de gran belleza arquitectónica.

Sin lugar a dudas los Jardines de La Fontaine resultan una de las zonas más bonitas y tranquilas de Nimes. Aquí existía, antes del diseño de los jardines, un antiguo santuario romano con un manantial que funcionaba a modo de fuente natural.

Plaza de L´Horloge, Catedral de San Castor y Puerta de Augusto

En el centro histórico de Nimes se encuentran otros atractivos monumenos y espacios naturales como la Place de l’Horloge (Plaza del Reloj), una hermosa plaza totalmente renovada en 2003 y en la que destaca la esbelta torre del reloj.

Ya la Catedral de San Castor es un edificio edificado a fines del siglo XI con una fachada muy peculiar, producto de varias modificaciones que sufrió el edificio durante diferentes épocas.

Ya la Puerta de Augusto, ubicada al este del casco histórico de Nimes, disponía de dos grandes aberturas por las cuales pasaban los carros que entraban a la ciudad, siendo un paso con gran funcionalidad.

Justo frente a la Puerta de Augusto se encuentra la iglesia de San Baudillo, un templo neogótico espléndido construido durante la segunda mitad del siglo XIX.

Dunkerque

Una pequeña ciudad portuaria con mucha historia, Dunkerque está situada a unos diez kilómetros de la frontera con Bélgica al norte de Francia.

Una pequeña ciudad portuaria con mucha historia, Dunkerque está situada a unos diez kilómetros de la frontera con Bélgica al norte de Francia.

Famosa por su historia y su carnaval Dunkerque conserva vestigios de la hazaña protagonizada por soldados británicos que soportaron el asedio nazi pero además formaron parte de una de las operaciones de rescate más sorprendentes de las que se tenga memoria.

Operación Dínamo en Dunkerque

Si bien Dunkerque no ha sido nunca un destino turístico de los más populares de Francia su atractivo está dado precisamente por su historia relacionada con un drama bélico que hace poco tiempo fue llevado al cine por el director Christopher Nolan.

El importante legado histórico que conserva Dunkerque se refleja hoy en sus museos y memoriales que retratan lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial. En el Museo Dunkerque, emplazado entre las fortificaciones que datan de 1874 es posible apreciar parte de esa historia y ver fotos y material militar de las fuerzas aliadas y también a las alemanas.

También destaca el Bastión 32 utilizado durante la Segunda Guerra Mundial como cuartel general de las fuerzas galas y aliadas. Estas fuerzas tuvieron un papel preponderante durante la Operación Dínamo.

Otra posibilidad para conocer la historia de esta ciudad es contratar un tour que visita las zonas más importantes del puerto, específicamente el muelle de Estacade donde está el barco Princesa Elizabeth que cumplió un importante papel en la operación de rescate de soldados británicos, un epopeya que salvó más de mil seiscientas vidas realizando varios cruces peligrosos.

Carnaval de Dunkerque

Pero Dunkerque no es solo un destino turístico que invita a conocer su pasado triste y vilento sino también para disfrutar de lugares como la playa “Malo-les-Bains” considerada como una de las más bellas del norte de Francia.

La época ideal para visitar Dunkenque es entre los meses de enero y marzo, pues es en ese tiempo donde se celebra la tradicional partida de los pescadores con rumbo a las aguas de Terranova e Islandia para buscar su más preciado tesoro que es el bacalao.

También, Dunkerque es una ciudad reconocida por su tradicional “Carnaval” que se realiza durante el mes de febrero. En esa época las calles de esta pintoresca ciudad portuaria se llenan de personas que lucen disfraces de lo más variado.

Una gran fiesta de color, música y danza, además de una peculiar costumbre de lanzar arenques en la plaza del ayuntamiento de Dunkerque.

El carnaval de Dunkerque es considerado como el más importante del norte de Francia y durante esta verdadera fiesta quienes la visitan pueden disfrutar de animadas jornadas con fiestas de lo más coloridas.

Urbanismo en Dunkerque

Con un urbanismo moderno y ecológico, esta ciudad es pionera en Francia en relación al cuidado del medio ambiente. Quienes la visitan pueden conocer los barrios ecológicos “ecocuartier”, un verdadero ejemplo de una forma distinta y sostenible en la forma de organizar y construir, pero también de vivir.

Una muestra de esa arquitectura contemporánea puede verse en el barrio Grand Large, un proyecto realmente innovador que ha podido ensamblar el urbanismo inteligente y la ecología a través de construcciones de apartamentos con una conciencia responsable y sostenible.

Estos apartamentos fueron construidos en los antiguos astilleros abandonados de la ciudad gracias a un plan de reconvención industrial, transformando esta zona en un espacio con energía neutra, sistemas de recuperación de aguas y varias políticas que mejoran la comodidad y habitabilidad de las viviendas.

Otros lugares de interés en Dunkerque

Dunkerque, una ciudad media que sigue teniendo como actividad económica su puerto, tercero en Francia con un tráfico de mercancías que va desde el petróleo hasta el acero.

La ciudad posee además otros atractivos que la transforman en una buena opción turística destacándose:

Torre del Ayuntamiento deDunkerque

Un edificio de estilo Renacentista Flamenco que data de 1901 construido en piedra y ladrillos rojos. Y con una impresionante torre de 75 metros de altura. Es aquí donde, durante el carnaval, el alcalde y sus ediles lanzan desde los balcones unos quinientos kilos de arenques ahumados a los cientos de personas que se reúnen en la plaza.

La Iglesia de San Eligio

Es sin lugar a dudas uno de los más bonitos edificios de la ciudad construido a comienzos del siglo XVI. Esta iglesia sufrió varios bombardeos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, por lo que tuvo que ser reconstruida dos veces.

Faro de Risban

Este faro fue construido sobre las ruinas de un fuerte antiguo y fue puesto en funcionamiento en 1843, siendo el único faro del departamento del Norte de Francia con 63 metros de altura.

Princess Elizabeth

El Princess Elizabeth es el barco de vapor inglés construido en 1926 y hoy totalmente restaurado, famoso porque durante la operación Dinamo, en la Segunda Guerra Mundial, ayudó en el rescate de las tropas aliadas.

Parque Malo y sus acuarios

El Parque Malo, es un bonito jardín público que alberga varios acuarios a pocos pasos de la playa y cuenta con múltiples especies de agua dulce así como diversas plantas y orquídeas.

Las 10 ciudades más famosas de Francia

Con infinidad de bellos e históricos lugares para conocer Francia es uno de los destinos turísticos más visitados porParís viajeros de todo el mundo. Sin embargo, con tantos atractivos muchas veces es difícil organizar un itinerario de viaje y por ello desde Francia.net hoy compartimos las 10 ciudades más famosas de Francia que merece la pena conocer.

1 – París

Imposible intentar resumir los atractivos de una ciudad como París en pocas palabras, pero indiscutiblemente debe ser el destino elegido en tu primer viaje a Francia. Allí podrás visitar y fotografiar no solo monumentos famosos como también rincones de la capital francesa maravillosos.

La Torre Eiffel, el famoso Museo de Louvre o las románticas torres y gárgolas de Nuestra Nuestra Señora de París son solo algunos de los atractivos que ofrece París a sus visitantes, sumándose la Iglesia del Sagrado Corazón, el barrio de Les Invalides, donde yacen los restos de Napoléon, sin olvidar los emblemáticos Campos Elíseos.

También existen cruceros por el Sena que permiten obtener vistas maravillosas de de París desde otra perspectiva y por supuestos los coquetos cafés y restaurantes que encontrarás en cada rincón de la ciudad para degustar la tan famosa cocina francesa.

2 – Aix en Provence

Una histórica ciudad, Aix en Provence, antigua capital de la bonita región de Provenza y que actualmente es parte de la Provenza-Alpes-Costa Azul. Un destino encantador donde podrás disfrutar de la historia y descubrir una arquitectura maravillosa.

Un paseo por la Avenida Cours Mirabeau, referencia de esta ciudad y corazón mismo de Aix pues esta arteria atraviesa el centro de la urbe, un lugar lleno de vida donde abundan los cafés con terrazas y librerías.

3- Amiens

Ubicada a poco más de una hora de París, Amiens es una excelente opción para visitar durante un fin de semana si tu destino principal es la capital francesa. En esta bonita y tradicional ciudad podrás visitar su Catedral, una joya del gótico y de la historia declarada por la Unesco como Patrimonio Mundial.

Además, en Amiens podrás dar un paseo junto al canal que atraviesa el centro de la ciudad y hacer un alto en alguno de los varios cafés más típicos de lugar y hacer un recorrido por los Hortillonages, un lugar único y con mucho encanto, lo mismo que la estatua llamada El bello Dios de Amiens, considerada como un verdadero tesoro artístico del siglo XIII.

4 – Angers

En la región de Loira, la ciudad de Angers, antigua capital de Anjou, es otra de las joyas de Francia declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Esta ciudad se levanta sobre los márgenes del río Maine y te sorprenderá su arquitectura que no solo caracteriza este destino turístico sino que representa uno de sus mayores atractivos, pues incluye entre otros un viejo puerto fluvial que sigue en actividad actualmente.

Diferentes atracciones hacen de Angers una de las diez ciudades más famosas de Francia que también cuenta con bellos paisajes y monumentos como el Castillo del Rey Renato el Bueno, una fortaleza que data del siglo XIII y a cuyos pies corre el río Maine, lugar que fue el inicio de la fortificación de esta urbe que con el tiempo afectaría a toda la ciudad con la construcción de inmensas murallas.

5 – Avignon

Conocida popularmente como la ciudad del puente, Avignon se encuentra a orillas del río Ródano, un sitio estratégico ya que permitió fortificar y proteger esta pequeña población que en el pasado estuvo dominada por los romano y que fuera también la sede del cristianismo occidental.

Avignon

Entre los monumentos más famosos de Avignon destaca el palacio de los Papas* (Le Palais des Papes) una impresionantes construcción con claustros, salones, capillas y alcobas.

El famoso puente de Avignon, que cruza el río Ródano, construido en el siglo XII y declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, tiene también su propia leyenda y eso suma un mayor atractivo a la visita. Un paseo en barco permite cruzar el río y llegar a la Isla de la Barthelasse desde donde se puede admirar todo Avignon.

5 – Burdeos

Capital de la región de Aquitania, Burdeos es famosa por sus viñedos y magníficos vinos. Situada en el sudoeste de Francia, frente a la costa atlántica, esta población es considerada como una de las ciudades portuarias más importantes de Francia.

Atravesada por el río Garona, Burdeos es la novena ciudad más poblada de Francia, una localidad con una rica historia que lleva a su pasado de oro durante el siglo XVIII cuando buena parte de los grandes comerciantes de la región decidieron asentarse en el lugar y levantaron nuevos edificios que aportaron mayor belleza al lugar.

Merece la pena pasear por la ciudad y conocer todo el patrimonio cultural e histórico de Burdeos como la Catedral, de estilo románico construida en el siglo XI, pero también hacer alguna de las visitas guiadas por las bodegas y viñedos, que ofrece la ciudad, para conocer todo el proceso de elaboración de sus caldos y también participar de catas y degustaciones.

6 – Cannes, Costa Azul

Un verdadero paraíso de la Costa Azul, Cannes es una de las ciudades turísticas situada en un sitio privilegiado y que se hizo también famosa por su Festival Internacional de Cine que se realizada cada año en el mes de abril.

Las playas idílicas playas de Cannes representan otro gran atractivo turístico gracias al maravilloso escenario natural donde se encuentran, que invita al descanso y el relax. Ya en el casco antiguo de Cannes podrás descubrir lugares como el monasterio fortificado con sus preciosas vistas panorámicas.

7 – Carcassonne

La ciudad medieval de Carcassone propone un recorrido que permite imaginar los antiguos caminos rurales que eran recorridos habituales de jinetes y carrozas que llegaban a la ciudad, incluyendo la ciudadela medieval de Carcasona asentada sobre una colina.

También resulta interesante la Ciudad Baja, mucho más moderna pero con el encanto peculiar que le dan sus torreones, murallas y almenas, donde podrás descubrir la historia de Carcassone ligada a la historia de los cátaros y que forma parte de la Ruta turística homónima que cuenta las aventuras de los cruzados de Simón de Monfort
que tuvieron lugar durante el siglo XIII.

8 – Lyon

Famosa por su industria de la seda, Lyon también es una de las grandes capitales gastronómicas del mundo y de ahí su atractivo turístico. Situada al suroeste de Francia, se dice que Lyon es una de las ciudades del mundo con más cantidad de puentes.

En Lyon también podrás disfrutar de su historia y cultura dos características que la han llevado a ser declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con un rico pasado.

Conoce entre otros edificios monumentales la Ópera de Lyon y también realiza un crucero, visita su Catedral, y los Museos de Historia y el Internacional de Títeres que funcionan en el Hotel Gadagne, un palacio renacentista maravilloso.

Has una escapada hasta la colina de Fourviere donde se encuentra la preciosa basílica del mismo nombre y que ofrece increíbles vistas de Lyon, para después dar un paseo por el Centro Histórico de la ciudad donde está el Palacio del Ayuntamiento y y la hermosa Casa de Thomassins,

9 – Marsella

En la región de de Provenza-Alpes-Costa Azul y a orillas del Mediterráneo se encuentra Marsella, segunda ciudad más poblada de Francia, cobró notoriedad y prestigio gracias a su puerto, lugar al que llegaron lo fenicios y lo convirtieron un un importante enclave comercial.

Marsella

Marsella destaca por su ambiente comercial algo que la transforma en una ciudad bulliciosa y cosmopolita. Disfruta paseando por sus calles y visita sus pequeños zocos, mercados, Catedral y museos, sin olvidar disfrutar de las hermosas playas que asoman al azul mar del Mediterráneo y de su vida nocturna en especial los locales ubicados en las zonas del Vieux Port, Le Cours Julien, Le Plaine y la Place Thiars.

10 – Niza

Niza, después de París es uno de los principales destinos turísticos de Francia, una ciudad encantadora en la famosa Costa Azul que destaca por su carácter exclusivo pero también por su rica historia y patrimonio

Fundada por los griego, recorre y disfruta de las calles empedradas de Niza donde abundan antiguas casas de tejados rojos y descubre las plazas de esta ciudad que también tiene un magnífico puerto y ocho kilómetros de playas maravillosas.

No dejes de visitar las ruinas del castillo de Niza desde donde podrás obtener las mejores vistas de la ciudad y del Mediterráneo y recorre el Paseo de los Ingleses, además de visitar su famoso mercado de flores

Si bien en esta lista hemos elegido diez ciudades francesas a las que consideramos como las más famosas, si navegas por Francia.net también encontrarás otras que puedes adicionar a tu información para planificar tu próximo viaje.

Ciudad Real Saint-Germain-en-Laye

En las afueras de París, la ciudad real de Saint-Germain en Laye es una bonita población, ubicada al oeste de París, Departamento de Yvelines, con un rico pasado histórico

En las afueras de París, la ciudad real de Saint-Germain en Laye es una bonita población, ubicada al oeste de París,Chateau de Saint-Germain-en-Laye Departamento de Yvelines, con un rico pasado histórico unido no solo al pasado de la capital francesa sino también a la historia del país es una invitación a conocer un poco más de su historia.

El antiguo asentamiento de Saint-Germain-en-Laye fue fundado en 1020, época en que el rey Roberto el Piadoso fundó un convento. Antes de la Revolución Francesa este lugar fue una ciudad real y residencia de varios monarcas de Francia.

Construido en 1348, por el rey Carlos V, el Castillo de Saint-Germain, levantado sobre las ruinas de una vieja fortaleza que data de la época de Luis el Santo, representa un icono de esta población. Rodeado de un enorme bosque este castillo fue la residencia de varios reyes de Francia y lugar de nacimiento de Luis XIV.

Hoy en el castillo de Saint-Germain funciona el Museo de Antigüedades Nacionales donde es posible admirar varias colecciones arqueológicas, además de descubrir la Santa Capilla, una construcción de estilo gótico con un maravilloso patio interior.

Muy cerca del castillo está la ciudad vieja, un espacio que refleja el pasado de este lugar, con sus calles peatonales donde abundan los palacios y las casas antiguas que reflejan la arquitectura de los siglos XVII y XVIII.

Otros espacios interesantes para visitar en esta ciudad son Museo Claude Debussy, dedicado al compositor francés o el Museo departamental Maurice Denis Le Prieuré, donde es posible admirar un gran número de obras de artistas simbolistas y nabis.

Y para quienes gustan de hacer compras nada más llegar a la zona comercial de la ciudad donde una multitud de tiendas que es conocido como el “mayor centro al aire libre del oeste parisino”.